Avisar de contenido inadecuado

Damaris: huanca de mil caminos

{
}

 TAGS:

El Perú, a partir de un escenario hermoso, variado en climas, flora, fauna, alimentos y costumbres, nos regala sorpresas, sin que toda la vida de una persona sea suficiente para disfrutar eventos que nos hacen felices. Es lo que ha sucedido con Damaris Mallma Porras, la joven cantautora huancaína, hija de la sobresaliente intérprete Saywa, que nos ha entregado, con estilo nuevo e impecable, dos Gaviotas de Plata 2008 del Festival de Viña del Mar, en el género de la música más íntima de cada pueblo: la del folklore.

Tusuy Kusun, la canción ganadora, tiene excelentes virtudes, a partir de la voz que le impone Damaris, a la vez exótica y universal, a lo que acompaña una instrumentalización singular, profundamente peruana, que nos aproxima al canto y  a las melodìas que le encantaban a José María Arguedas en el violín andino. Pero lo nuevo en Damaris es la genial alegría que da al canto, a los instrumentos musicales, al movimiento corporal tan excelentemente ataviada con indumentaria rejuvenecida del Perú milenario. Y Tusuy Kusun llega a una integración cuasi natural con el ritmo negro. Lo andino y lo negroide entran en conjunciòn, como debe ocurrir en el alma de los peruanos que sobrepasan fórmulas tradicionales. Y ante el prejuicio de que lo andino o serrano tiene exceso de melancolía, la música de Damaris borró el prejuicio y nos encantó el parto hacia lo que es ya un camino nuevo, donde además de lo típico está la labor de integraciòn nacional y la universalizaciòn de lo que produce nuestra cultura. Tusuy Kusun es la metáfora jubilosa de una sociedad integrada. Aplausos indiscutibles para Damaris y quienes la acompañaron en Viña del Mar ...

Pero, Damaris Mallqui no es solo Tusuy Kusun ni Viña del Mar. Su concepción del arte y de la música, en específico, va más lejos. Tiene la virtud de utilizar diversos instrumentos (guitarra, charango, piano), según las exigencias de cada interpretación. Igualmente, su sensibilidad oscila sin complicaciones entre la severidad poética (En mi soledad) y la intensa alegría (Imillitay).

Destaquemos algunas de sus canciones que merecen, sin discusión, auditorios internacionales y presencia global.

Vida es una balada al amor con excelente voz, canción de alma joven que trasciende hacia todos los horizontes. Esta interpretación es de valor universal.

Mil caminos es ya una canción simbólica, la petición expresa de evitar los lastres conformistas ("no sigas cantando la misma canción") porque hay urgencia de buscar nuevos caminos, mil caminos, porque es imposible arriar banderas sabiéndose hijos de un país afortunado, con una fuente inagotable de bienes naturales y culturales, como pocos paises en el mundo ("quiero soñar y no me pidas que me calle"). Se produce una actitud de entereza, perfil propio y voz clara, para moldear la felicidad terrena pero en un conglomerado donde se respeten todos entre todos, llenando así el gran vacio que hoy encuentran los analistas de la sociedad del siglo XXI.

Pukllay es una magnífica fusión entre la mujer andina (Damaris, en este caso) y un paisaje lleno de luz y color, extraordinario si ejecutamos un paralelo con otros escenarios. Y la cantante tiene plenitud de conciencia en ello, pues declara: "cantemos todos juntos/con la frente bien alta"..."nuestra cultura andina/se admira en todo el mundo".

En mi soledad nos convence una vez más que nuestra artista alcanzará mayores presencias internacionales, con voz que llena nuestra sensibilidad y nuestro ensueño, al igual que cantantes de cualquier continente. El nivel poético de esta canción resulta contundente: "es que no aprendí lo que es vivir sin ti"..."tus besos que fueron/mis besos que ya no son"...  "eres mi poema, mi poesía, mi libertad"...

Los alcances en perspectiva son mucho más grandes de lo que ahora experimentamos. Hay que universalizar la música, sin perder jamás la raíz, es lo que en los hechos nos expresa Damaris. Es a lo que aspiran los jóvenes de este tiempo, que concientes de la globalización quieren participar en ella dando su aporte, su voz original, su personalidad. Excelente actitud, no de pasividad o simple receptividad. La globalizaciòn es una ventaja para todos, pues las fronteras deben ser superadas, para que todo lo que estuvo como manifestaciòn local, regional o nacional, participe del quehacer universal. Es esto lo que de manera clara asume, defiende y desarrolla Damaris. Nuevamente, la aplaudimos...

{
}
{
}

Deja tu comentario Damaris: huanca de mil caminos

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre